lunes, 3 de septiembre de 2018

Orgía Dactilar



Es el juego pre-amatorio de la espera
tamborilean sobre el sofá
haciéndole cosquillas a la impaciencia
ambas manos se alientan, se acompañan
sus huellas digitales se buscan,
se identifican, se cuentan secretos.

En el momento álgido de la impaciencia
se desata una orgía de dedos:
se hacen el amor y la guerra,
izquierdos con derechos
meñiques con meñiques
pulgar acaricia índice
anular truena y retruena
forzado por un pulgar,
anulares miden fuerzas.
Todos sudan firmemente
y para no temblar
se abrazan, se aprietan
se truenan, se soban
se comparan y se aplauden;
rompen todos los parámetros nerviosos
de cualquier ansioso.

Y es que estos dedos esperan que oscurezca
para ir a repetir los mismos actos lascivos 
con otros dedos de otro par de manos
bajo la sombra de la luna.


©Vicky Toledo

jueves, 8 de marzo de 2018

Mil caras en el espejo



De pie frente al espejo
busco en su reflejo frío
el ardor de una palabra
que defina a la mujer
busco un semblante

Volteé, vi un trasero
de frente, pechos cabizbajos
manos aun suaves
pies aun briosos
pétalos aun perfumados
vida, vida por todas partes

De improviso
esa palabra se tornó mil caras;
la cara feliz
la delicada
la que sufre, la que lucha
la que dejó su país para buscar el sustento de los hijos
sin saber si algún día volverá
la que trabaja 16 horas al día
llega a casa y trabaja otras cuatro
la que vende agua en la calle
vestida de miseria
la que dejó la escuela
y redujo su horizonte a la línea amarilla de la calle
la campesina embarazada por el patrón en la montaña
tuvo miedo de gritar que no era su obligación
la de los tacones altos atropellada por la noche
en un motel de última
la que parece gallina descalza con todos los pollitos a la zaga
la artrítica
la enferma de SIDA
la de cáncer comiéndole las entrañas
la depresiva post parto
la víctima por elección
la víctima elegida
la niña que sufrió ablación
con el permiso de sus padres
la del tubo, baila y baila
pagada por alimañas
la anciana abandonada
apenas si recuerda quien la abandonó 
la que se congela las manos recogiendo fresas y manzanas
la que lava en el río
mientras los hijos aprenden a nadar por si solos
la abuela que se hace cargo de los nietos
porque la tradición lo manda
la drogadicta
que sostiene la mirada fija en la irrealidad
la que se arrepintió en el último minuto de abortar
la que abortó
la que se fue a la guerra creyendo que era su misión
la que duerme en una acera dura y fría
soñando con un colchón
la que muere de amor
la pobre vieja con Alzheimer
la millonaria en dinero y miserable de amor
la que dona un riñón porque no puede donar dos
yo
Mil caras vi
vida, vida por todas partes vi
vida repleta de sueños, de muerte, de amor

©Vicky Toledo

martes, 27 de febrero de 2018

Digamos


Digamos, 
que todas las puertas 
estuvieran abiertas
que ninguna ventana tuviera puerta 
que habláramos solo un idioma 
que no hubiera árbol torcido
ni caminos escabrosos 
que nada interrumpiera 
el equilibrio de las cosas. 
Digamos que así fuera...
Que haría entonces 
sin puertas que tocar
ni ventanas que abrir 
ni tratar de entender,
ni leña para la hoguera 
ni necesidad de avanzar...
Todo sería perfecto! 
perfecto... Solo Dios
Solo pido 
las herramientas y muchos días de sol. 

©Vicky Toledo 


jueves, 22 de febrero de 2018

Piedras y rosas


En el camino siempre 
hay piedras y hay rosas 
nosotros vamos a triturar las piedras 
con el perfume de las rosas 
y entonces...
recogeremos piedras y rosas 
para hacer un castillo eterno y gentil 
un castillo amado, amoroso 
lleno de perfumadas gemas 
compartidas por nuestros corazones, 
refugiadas en nuestras almas. 


Rocks and roses


On the road there are always rocks 
and there are always roses, 
we are going to crush the rocks
with the perfume of the roses 
and then...
We will gather rocks and roses 
to build a forever, gentle castle 
loving castle, lovely castle 
full of fragrant gems shared 
by our hearts, nested by our souls. 

©Vicky Toledo

miércoles, 7 de febrero de 2018

Abre la puerta



La imaginación tiene una puerta
si la abres, (y la puedes abrir)
ya no verás paredes
ni cortinas, ni cielos rasos.
Si abres la puerta,
puedes ver mesas caminando
porque tienen patas
o abanicos volando
porque tienen alas
o flores sonriendo
porque tienen alma.
Abre la puerta, el camino
que se extiende es infinito
el universo es infinito
y tú eres un universo.
Si abres la puerta,
puedes verte en un mundo
donde todo es posible
y tu sueño puede ser realidad.



©Vicky Toledo

domingo, 4 de febrero de 2018

Después de Todo



¿No retorna cada año la primavera, después de todo?

No se visten los árboles de nuevo 

cuando el sol vuelve a brillar en el mismo cielo, 

después de todo? 

¿El agua que baja clara y fresca de la montaña, 

no es para saciar toda la sed del prado? 

Pues bien, el amor retorna igual 

después de todo, 

después de un casi eterno invierno 

en el mismo corazón, con la misma sed 

después de todo. 




After all 


Doesn’t spring return every year after all? 

Don’t trees dress up again 

when the sun shines in the same sky, 

after all? 

Doesn’t the clear and fresh water come down 

from the mountain just to quench 

the thirst of the meadow 

After all?

Well, love returns the same after all 

After an almost eternal winter 

In the same heart, with the same thirst 

After all

lunes, 20 de noviembre de 2017

A Jaime Sabines (Al estilo suyo)



Jaime, lento, amargo animal

me dejas llorando la hermosa vida

cada vez que te escucho

como si tu palabra fuera miel

y tu voz ya ha tiempo ida, fuera luna

la dulce luna de tu armario. 



Quisiera que el techo de mi cuarto igual que el tuyo

se cayera un rato, para que pase algo.

Tú eres el poema que llega profundo

a mi corazón sediento, te imagino

como ese hombre que fuiste de tu mujer,

enamorado y siempre constante. 



Puedo pasar horas infinitas contigo

y no me canso, no me agoto

ni me lleno nunca de escucharte ni de leerte. 



Entras a mí por mis ojos y por mis oídos

y te quedas allí calentándome despacio,

me haces reír y llorar y toda yo

me lleno de admiración y me haces

creerme poeta de tanto que te admiro. 



Me robo tus palabras y las escribo

casi como si fueran mías,

me siento amorosa y cojita,

implacable ante la soledad que me acompaña

cuando a la luz de las velas te encuentro

en las páginas de un viejo libro gastado

que al abrirlo ilumina la estancia. 



Eres el gran poeta, el peatón que camina

directo a mi corazón en cada verso tuyo.

Nunca seré poeta como tú pero al menos

intento decirte en mi verso que te siento

como si fueras algo mío,

como si te hubiera conocido siempre. 



Si tuviera la oportunidad

de buscarte cuando llegue al otro lado

te voy a buscar para que me leas

tus más recientes creaciones

porque si aquí en la Tierra fuiste capaz

de escribir como lo hiciste,

ya me imagino las maravillas

que debes estar escribiendo allá

donde el amor es más fácil y más bueno

y los amorosos son siempre amorosos.


©Vicky Toledo

miércoles, 4 de octubre de 2017

Angeles




El viento con ternura acaricia los árboles 
mientras la luna con amor los baña de luz
ellos se sienten niños y con gesto infantil 
emanan suaves murmullos al aire soñoliento
ligero, frágil, fácil de romper. 

En una noche de tibio verano, aquí 
los ángeles deambulan sigilosos 
dejando en el pasto mullido sus huellas
con delicadeza, casi sin sentir 
huelen a blanco jazmín, a noche sutil. 

El paraíso debe ser algo así,
árboles felices, ángeles risueños 
plenitud de espíritus en la noche clara
un lugar espléndido saturado de amor
donde el alma descansa en los brazos de Dios. 




©Vicky Toledo

Atarraya


Alguna vez
las paredes fueron amarillas
como el sol
y la palmera fue niña
con el cabello alborotado.
Corrían muchos niños por la arena
volvían a casa salados y con frío
con el alma muerta de risa
y un cangrejo en la mano
tratando de escapar.
Esos fueron buenos tiempos
me contaba la abuela
viendo la casa de lejos
casi irreconocible,
sino fuera porque el viejo mar
sigue siendo el mismo,
pensaría que han naufragado
en esta playa los recuerdos
me decía…
Y mientras hablaba la abuela
yo tendí una atarraya
sobre las olas del tiempo
para que mis propios recuerdos
no naufraguen jamás


©Vicky Toledo

miércoles, 12 de julio de 2017

Almohadas



Significas una verdad ineludible 
una razón clarísima
que inunda lo que soy de filigrana,
un azul mar intenso rojo fuego
que se instaló en mi cielo
el día que tus labios
pronunciaron un te amo
besándome los ojos.
Te amo con necesidad inmensa
de entregarte el cúmulo de sueños
metidos cada noche
en la funda de mi almohada
para suavizar la espera.
Ahora que tu cama es nuestra
descubro que soñabas 
y como yo guardabas 
un amor lleno de sueños
en la cabecera de tu cama.
La vida, esta vida que nos llama
a juntar las almohadas
en una misma cama
finalmente nos define,
somos los sueños de antes
alcanzados, nuestros, amados


©Vicky Toledo

jueves, 29 de junio de 2017

Alegoría de la araña


Los hilos tornasolados de la araña
penden en el aire, como una hamaca 
fuertes esperan y resisten
elásticamente los embates 
del tiempo y del viento. 
Mientras oscilan, la araña en una esquina 
acecha y piensa en su próxima presa
¿Será un mosquito, un gorrión, un elefante?
Se imagina la suculencia de la cena
¿Qué sabor tendrá, dulce, ácido, jugoso? 
¿Será que tenga espinas de pescado?
debe tener mucho cuidado, no vaya a ser
que esta sea su última cena, con un hueso
atravesado en su frágil garganta. 
Irá a ser fácil de digerir o tendrá que
utilizar sus ocho manos para despedazar
antes de engullir lo que tanto desea. 
La paciencia es una gran virtud y ella
es muy virtuosa, tan virtuosa que 
causa miedo y espanto a pleno día. 
Se imagina la araña con ilusión 
el momento culminante de su espera
su presa envuelta en hilos que aprietan,
unos ojos que la miran suplicante
pidiendo clemencia y perdón,
la cacería sagrada habrá terminado, piensa
el rito de sobrevivencia se habrá consumado.
No siempre gana el más grande 
ni el más fuerte, es asunto de táctica 
tejer los hilos, uno por uno, en forma tal
que no haya escapatoria para quien se acerca,
no importa el peso, ni la dureza del corazón 
toda presa es buena, es alimentación. 
Sigilosa espera y de las comisuras de su boca
se derrama gota a gota la saliva segregada
por su imaginación hambrienta. 
Sigue pensando la araña y se balancea
como un péndulo solar, acrisolada 
sin remordimientos, así es la vida piensa
vivo yo o viven otros, y yo quiero vivir. 
Ensimismada en su alegoría, no notó 
una sombra que cubrió el sol del mediodía 
un murciélago desvelado, hambriento 
y sin escrúpulos pasaba por ahí. 
Agitando sus alas rompió los hilos, 
la araña fue a caer a sus diminutas fauces
la engulló sin masticar y se dijo
vivo yo o viven otros, y yo quiero vivir. 

                                                                                               ©Vicky Toledo

martes, 27 de junio de 2017

Sueño Vívido




La noche no era oscura, 
se vislumbraban las siluetas de los árboles 
abrazándose, desahogando el calor 
que por el día respiraban. 
El cielo estaba lindo, estrellado, 
se miraba todo tan cerca 
como si los ojos fueran telescopios. 
De pronto y sin aviso, 
una estrella cayó del cielo 
y fue a dar al ápice de un árbol. 
Se formó un incendio gigantesco 
donde se fundían hojas y ramas 
sombras y sueños. 
Se incineraron los temores, 
y volaban las chispas por el aire. 
El fulgor desprendido era eufórico 
la noche se iluminó de algarabía 
parecían fuegos artificiales 
celebrando alguna fiesta. 
Yo, un poco alejada para no quemarme 
pensé en ti. Vi tus pupilas brillando 
como las pupilas de un niño. 
Escuché tu voz diciendo: mira 
el cielo se está cayendo, ven. 
Sentí tu abrazo protector y así 
desperté algo desorientada 
mirando al cielo, sintiendo 
la humedad del césped 
donde me había quedado dormida. 








©Vicky Toledo


sábado, 27 de mayo de 2017

Pan Compartido


Imprevistamente llegó a mi mesa
justo a tiempo para desayunar 
en una mañana de sol tibio 
y flores lloronas. 
Mis movimientos entonces 
se hicieron pausados 
para no asustarlo. 
Dio tres brinquitos 
y después de un breve desequilibrio 
se posó en la orilla de mi plato, 
mi sonrisa lo hizo cantar 
y tal vez pienso yo, 
se sintió en confianza. 
Le ofrecí de mi pan 
su piquito se clavó en el blanco, 
picó, picó, picó y se fue inflando
mientras yo saboreaba mi café. 
Fue uno de esos momentos prodigiosos 
infinitamente grabados en la memoria
de los pájaros y la gente. 
Igual cómo llegó, alzó vuelo 
lo seguí con la mirada, él no lo supo
voló hasta una rama en donde 
esperaba impaciente otro gorrión
igual de diminuto, igual de hambriento. 
Mi visitante se colocó en frente 
el otro abrió su pico y comió el pan
llevado de mi mesa; 
quedamos los tres satisfechos. 
Llegué una vez más a la conclusión
de que el pan compartido
siempre sabe mejor.

©Vicky Toledo

jueves, 2 de febrero de 2017

Es invierno


Los árboles quedan callados
pierden las palabras
entre el frío y el viento,
su mudez dice tanto
y en su silencio duerme
frondosa la esperanza.
No les derriba el viento
aunque dobleguen sus brazos,
entregan sus hojas 
resignados ante lo inevitable:
el giro de la Tierra, el tiempo.
No les congela el alma
bulle en sus venas aun la vida.
Es un dormir de cigarras
en la ambarina realidad
de lánguidos quanta
llenando espacios de sombrío frío.
Las pupilas de los árboles 
se cierran suavemente 
sueñan con el día seguro
que el galanteo del sol
llegue de nuevo a encender
la flama verde del amor
y les penetre su alma
otra vez, como siempre.

martes, 24 de enero de 2017

Hoyitos en el cielo (Poesía infantil)


Eran como las seis de la tarde,
el cielo se fue poniendo oscuro, oscuro
la luna curiosa estaba del otro lado
y con uno de sus puntiagudos cuernitos
empezó a hacer un hoyito.
Giraba y giraba como un tornillo 
hasta que rompió el tapiz del cielo.
Emocionada, la luna se asomó 
quedó maravillada viendo la tierra 
redonda, azul, llena de vida;
entonces, metió un cuernito primero
después el otro, cruzó la noche.
Se sintió libre y desprendida,
caminó lentamente de este a oeste
fue descubriendo ciudades grandes
pueblos pequeños, lagos, volcanes
ríos que corrían como serpientes alegres
por en medio de los frondosos árboles; 
montañas blancas, montañas verdes
pájaros en sus nidos, niños en sus camas
mares espumosos acunando a las playas
y arriba de todo, las nubes esponjadas
que ella iba pisando delicadamente.
Fueron pasando las horas y ella
paseaba tan feliz que no supo cuando
llegó el sol con su cabello rubio
y convirtió la oscura noche en el día claro,
corrió entonces la luna a buscar refugio 
con su cuernito hizo de nuevo un agujero,
cruzó el día, se metió en su cama de plata
y mientras dormía soñaba 
con volver a ver lo que había visto
cuando al hacer un hoyito en el cielo
descubrió el planeta azul y mágico 
que la llenó de luz, de miel y de poesía.
Desde entonces, todas las noches la luna
hace un hoyito y viene a la Tierra 
y en cada hoyito que deja se asoma una estrella. 

©Vicky Toledo

jueves, 23 de junio de 2016

Distraídas



Llovió hoy más recio que ayer 
las calles lucían desoladas, húmedas, 
era la hora de la cena, mi madre llamó, 
yo no tenía hambre, quería estar sola 
distraerme un poco de aquel problema. 
Salí de mi casa, caminé por la acera 
me asomé en un charco que creó la lluvia, 
en el charco reposaba una estrella 
que por distraída se confundió de cielo. 
Al verme tembló como tiembla 
una niña ante lo desconocido, 
comprendió su error, 
yo me quedé quieta para no asustarla 
pero fue ya muy tarde, ella titilaba 
quiso esconderse pero se ahogaba 
yo fascinada, olvidé mi pena 
sumergí mis manos en el agua prieta 
con todo cuidado, rescaté la estrella. 
Al verse atrapada sintió tanto miedo 
que su brillo eterno pareció extinguirse, 
no temas le dije, solo quiero verte 
secar esa lágrima que hay en tu rostro, 
la estrella sonriendo me miró confiada. 
Pronto volverás, le dije, a tu cielo hermoso 
solo tomará lo que tarda en secar el charco. 
En efecto, a la medianoche ya se había ido. 
Yo volví a mi casa, con hambre 
y sin recordar el porqué había salido.

©Vicky Toledo

domingo, 12 de junio de 2016

En Venecia

Te encontré cuando caminaba sin prisa
por una acera de Venecia
las góndolas negras
pasaban pavoneándose
con parejas extrañas
que parecían amarse,
el brillo del sol reflejado en el agua
el brillo del agua reflejado en mis pupilas,
decía sin palabras cuanto yo había
encontrado de tí estando tan lejos
entre tanta gente que hablaba de amor,
se deslizaba la tarde debajo del puente
la mirada mía buscaba en el agua
escuché tu risa y escapó la mía
porque fue esa noche que
estando tan lejos te encontré de nuevo
como siempre quise
rebosante el alma del más grande amor