jueves, 26 de septiembre de 2019

El mordisco de la luna

La luna mordió 
el sueño del hombre, 
el hombre adolorido la miró; 
la miró para siempre 
como si con el mordisco 
le hubiera arrancado 
el alma y el sueño. 
Se quedó el hombre buscando 
en las sombras, en los huecos 
en las protuberancias arrogantes 
que se alimentan de cada mirada, 
como un lobo enamorado. 
Herido en su sueño, sueña 
que un día 
de tanta contemplación 
despertará 
con las manos 
llenas de verdades 
que nunca quiso ver. 

©Vicky Toledo

jueves, 19 de septiembre de 2019

Como el Mar de los Sargazos



Ahora que el amor está distante
entre la luna y el sol hay un espacio 
equidistante, persistente, un hueco callado
que antes estaba lleno de luz pudiente,
besaba el mar y abrazaba la arena
en una conjugación casi inmortal
de uno más uno es uno, glorioso!
como el Mar de los Sargazos, sin límites
vientos suaves y aguas cálidas,
alejado del mundo y lleno de misterio,
bordeado de azul y en sus adentros fuego.
Ahora que el amor está distante
hay un espacio entre la luna y el sol
donde pasea el futuro con alas añejadas
futuro al fin, no lo desprecio
pudiera ser mi mejor vuelo, quien sabe
quizás sea ese espacio inesperado
el que ponga en mis ojos un semblante
para mirar la vida con mi mejor mirada.

©Vicky Toledo

lunes, 2 de septiembre de 2019

Para que ranas si escucho grillos

Quisiera escuchar ranas
sin embargo solo escucho grillos
deseos insatisfechos de verano;
Casi todo se me da:
la fuente cantarina, el aire fresco 
la lentitud con que llega la noche
y el placer que me causa
estar donde quiero estar. 
Ay pero si estuvieran las ranas, 
como quisiera escucharlas. 
Con el canto de las ranas,
el momento sería perfecto. 
El canto de los grillos es monótono,
como el tic tac de un reloj
no me altera los sentidos
ni me hace reír. 
En cambio cuando cantan las ranas
es como escuchar una sinfónica 
con sus altos y bajos, sus pausas
me mantienen atenta, sonrío. 
Ya han pasado muchas noches 
en espera del canto de las ranas
que no aparecen, que no volvieron;
pero los grillos insisten con su canto 
⁃ El amor que persiste convence. 
Que hermoso cantan los grillos,
todos al unísono, segundo a segundo 
una cantata sin igual, acompasada 
haciéndole coro a la fuente cantarina,
el aire fresco, la ausencia de ranas
la lentitud con que llega la noche
y el placer que me causa estar
donde quiero estar.
Para que quiero ranas si tengo grillos 
que hacen de esta noche
y de todas las noches,
el momento perfecto. 

©Vicky Toledo