martes, 5 de octubre de 2021

Voy


Voy

huyendo de la sed que me provocas

no quiero tu vino rojizo y encendido

postergo la fiesta, asistirla sería

un viaje de regreso hacia mi muerte.


Por la noche, a la hora de la cena

imagino unas velas encendidas

por la noche, a la hora de acostarme

imagino lo que decirte no podría


Mi mesa acostumbra un solo plato

mi cama un solo cuerpo entibia

unipersonal aquí es la soledad

sin requisitos, sin reglas, sin hastíos.


Así me basto y sobro, sin amores

la vida en este hogar callado encuentra

música de danza y poesía de vida

en las cuatro estaciones hay euforia.


Huyo de latentes amenazas

que el compartir la vida supondría

de aniquilar paz, armonía y esperanza

conseguidas en mi camino cuesta arriba. 

©️Vicky Toledo


martes, 25 de mayo de 2021

El sillón de pensar


Me acomodo en el sillón de pensar

y no pienso

Me acuesto en la cama de dormir

y no duermo

la inercia transitoria saca un pie

de la cama

y como lengua de rana, se retracta.

En qué se va el tiempo

si no es en esperar que amanezca

para pensar otra vez

en la historia de ayer y de anteayer.

Me acomodo en el sillón de pensar

y creo que esta vez

será una vez menos que mañana

que no pienso

solo la luna me hace recordar

que el sol saldrá

quizá tarde, quizá temprano

pero saldrá.

Anda suelto un cazador de pulmones

pero ese también se irá

la espera se acrecienta

y el sillón de pensar espera

liberarse de la tarea que le agobia.

©Vicky Toledo


lunes, 22 de marzo de 2021

Luz de Pozo


Los poetas escriben como quien
camina descalzo sobre la arena de mar
a las tres de la tarde para después
sentarse a la sombra del alivio.

Te hacen creer que es verdad
sus palabras te llevan del cielo
al infierno, de la vida a la muerte
del ser al no ser y sigues siendo.

Los poetas hablan en lenguaje azul
en idiomas angustiosos y rebeldes
que escapan de sus espejos rotos
como fumarolas oceánicas filosas
rompiendo los silencios de la vida.

Los poetas se despojan de sí mismos
dejan retazos de sangre y saliva
esparcidos por el mundo hambriento
de voces rotundas y tajantes.

Los poetas insertan su mirada
donde solo ellos tienen acceso,
ahí recogen la luz seductora
tal como recoger agua de un pozo
la vierten contra la indiferencia
convertida en dientes de león
para con suave soplo esparcirlos
en un radio del tamaño del mundo
hasta llegar a caer en alma fértil.

Luz de pozo, canto a la vida;
luz que es un solo chispazo
o chorrito intermitente
o torrente inacabable
o manantial que nunca muere.

Los poetas incomprendidos
se disfrazan de humanos para
hacer de la vida un viaje más leve.

©Vicky Toledo