miércoles, 29 de octubre de 2014

La muerte de la Aurora

Nadie muere de amor, menos la aurora
la aurora muere de luz, de regocijo
muere intensa, muere viva
en la cúspide al morar, muere
muere al despertar de lo demás,
lo que no mira.
Vive efímera como una mariposa
despliega sábanas rosas como alas
desaparece como una golondrina
dejando a su paso un adiós que se repite
cada día.
Vida y muerte se convierten en sinónimos
esperanza transitoria, vela de cera
si pudiera escoger la hora de mi muerte
sería la hora de la aurora
la que no muere de amor
sino de luz, de nueva vida.

©Vicky Toledo

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